viernes, 11 de junio de 2010
No se que es lo que me hace quedar. No se que es lo que me toca aca...NO AGUANTO NI UN MINUTO MAS...
miércoles, 12 de mayo de 2010
Peldaños
Ahora me vengo a enterar de como nos volvemos peldaños imprescindibles en la estabilidad de la vida de otros. Sin darnos cuenta o casi sin querer, vamos convirtiendo a los seres que nos rodean en piezas de puzzle, que si llegan a faltar el cuadro queda incompleto. No lo notamos cuando están ahí, pues estamos acostumbrados a ver la imagen entera. Pero cuando faltan...he ahí el problema. Es entonces cuando nos damos cuenta que si le quitas una pata a la mesa, la misma se cae o no se sostiene correctamente. La mesa, el puzzle y esa estructura necesitada de peldaños puede llegar al punto de perder su sentido, su orden, su coherencia, tan solo quitandole ese pedacito ahora tan importante y que no se había enterado. Es mentira ese cuento del individualismo y del ser independiente. Yo ahora me entere, yo ahora creo que lo entiendo, y pensaré desde entonces: "Cuántos caerán cuando yo caiga?".
viernes, 7 de mayo de 2010
Homo-sapien
Respiro profundo. Cierro los ojos y vuelvo a respirar. Noto que en este intento de mirar más allá, las cosas se vuelven un anhelo, de más cosas de las que realmente necesito. Otra bocanada de aire y vuelvo a sentir que no puedo volar. "Si los homosapiens no tienen alas", me digo y me defraudo una vez más. A veces sueño con los ojos cerrados, aunque en realidad la mayor parte de mis sueños ocurren mientras mis ojos están como el dos de oro. Como quisiera a veces tan solo tener la mente en blanco, dejar de pensar, dejar de cometer errores, dejar de sentirme otro homosapien.
viernes, 30 de abril de 2010
jueves, 29 de abril de 2010
Inmunda indiferencia
La mediocridad de mi poesía, de mi fotografía, pensamiento y demás, cada vez esta más clara. La inutilidad ya me visita unas 6 veces a la semana, y cuando no es porque se olvida; o me olvido de que no debo olvidarme de semejante sensación. Nunca, jamas existió el progreso sin motivación, y por eso yo aun no me muevo. Se siente la vida tan fea pero tan a gusto que no dan ganas de mover los dedos ni 2 centímetros para hacer una diferencia importante en la rutina. Empieza con un amanecer a las 9:00am, seguida de una ducha, 8 horas de trabajo y una cena para dos, minutos antes de media noche. Música de auricular recita versos a distintas horas del día, queriendo revolverme los sesos, sumergiéndolos en ideas que se sienten utópicas y absurdas. Ya no duermo como antes, ni sueño con lo mismo, mi mente esta más seria que la de un ejecutivo. Me río de vez en cuando en el esfuerzo de sentir algo distinto, en el intento de cambiar la cara, con la intensión de mostrarme que aun no perdí esa gracia inocente. Al menos 10 veces al mes me planteo mis planes de vida, pero lamentablemente --y por suerte-- nunca se parecen. Este aire inmundo me ahoga, me aburre, me contamina y siento la necesidad de salir corriendo para tomar una bocanada de un aire más puro en tierras más lejanas, pero luego de tener esa sensación me vuelvo a acordar de que mi vida es fea pero cómoda al mismo tiempo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)